El patrimonio escolar es probablemente el patrimonio menos conocido de Cantabria. Un patrimonio frágil y de difícil conservación ya que nace con la finalidad de educar, los libros de textos, los mapas escolares, los pupitres y todos los objetos que conforman la vida en una escuela, están sometidos durante su «vida» a un deterioro constante. Además hay que considerar que este «patrimonio» nace con la finalidad de ser utilizado y al cabo de un tiempo se convierte en «obsoleto» y por eso viene apartado del uso y finalmente «expurgado».
En Cantabria contamos con tres centros que atesoran y valorizan el patrimonio escolar, el primero y más antiguo es el:
CRIEME, CENTRO DE RECURSOS, INTERPRETACIÓN Y ESTUDIOS DE LA ESCUELA
responde a la necesidad de conservar y, en la medida de lo posible, recuperar el patrimonio histórico escolar, que nace en 2005 y se estructura en tres partes básicas:
- Área de documentación e investigación:sus funciones son las de inventariado, ordenación y catalogación del fondo documental y bibliográfico, así como la obtención de materiales para las distintas actividades del centro y para las investigaciones que puedan llevar a cabo personas externas al mismo. Se responsabiliza del Archivo y de la Biblioteca.
- Área de dinamización y difusión:tiene como cometido la preparación de actividades y productos que den a conocer las actuaciones del centro y permitan la utilización de sus contenidos como recurso educativo para los centros escolares. Se responsabiliza del Aula de Actividades Multimedia y de la Sala de Exposiciones Temporales.
- Ámbito expositivo: Capaz de llegar a constituirse con el tiempo en un auténtico Museo Escolar de Cantabria, comprende un Aula Histórica, dos Salas Temáticas de exposición permanente, y una Galería de carteles y mapas. Está a cargo del Director.
Museo de la Escuela Rural de Casar de Periedo
Este museo se encuentra en el interior de la Capilla de la Virgen de la Barca, en Casar de Periedo, Cabezón de la Sal, donde mediante una visita guiada podemos viajar en el tiempo y conocer la educación que se impartía hace décadas en España, gracias a su colección de mobiliario escolar y material didáctico.
Su origen viene de la mano de José Luis de Cos, vecino de este pueblo, que ha dedicado 36 años de su vida a la enseñanza y que ha visto cómo a lo largo de los años las Concentraciones Escolares han relegado a las pequeñas escuelas rurales. Desde finales del siglo XIX, principios del siglo XX, cada pueblo tenía su propia escuela y en la mayoría de los casos con doble aula para niñas y niños. Pero a partir de los sesenta, la gente joven comienza a marcharse a las ciudades y a los centros industriales buscando mejoras de vida, o para estudiar. Personas que ya no vuelven, lo que produce un descenso de natalidad y una caída alarmante de la matrícula escolar de sus escuelas.
Viendo el panorama, el Ministerio construye grandes Concentraciones para agrupar allí a los alumnos y de paso mejorar la caída de la enseñanza. Esta situación provoca que los pueblos se queden sin niños durante la jornada escolar y las escuelas se vayan cerrando, quedando abandonadas a su suerte.
José Luis, hace unos años, mientras trabajaba en la Concentración de Valdáliga, conoció al inspector de la zona que fue quien le comentó el plan para estas escuelas abandonadas. Éste era el de salvar el material que hubiera quedado en la escuelas y con ellos crear un aula para que las generaciones siguientes, los nuevos maestros y colegios, conocieran cómo era la escuela de sus padres, abuelos y antepasados. Con la ayuda de su mujer, Leticia, se pusieron a trabajar en este proyecto. Treinta años, cientos de kilómetros recorridos y decenas de escuelas visitadas, para llegar a una realidad como es el nuevo Museo de la Escuela Rural de Casar de Periedo.
LA COLECCIÓN
La escuela nos traslada a un aula de los años 40-50, donde podemos contemplar e incluso interactuar con el material escolar de la época: mapas, pizarrines, catecismos, plumines y un largo etc. El mobiliario escolar, formado por pupitres, mapas, pizarras y cuadros, junto con una amplia exposición de juguetes, nos traslada a otra época; la nostalgia y los recuerdos serán los protagonistas para muchos de sus visitantes. Una museografía didáctica que te da una visión completa de la educación en esta época, de sus métodos , y de la vida de los maestros y alumnos en un entorno rural.
















































